Un pliego de vasos reutilizables mal redactado produce siempre el mismo resultado: gana la oferta más barata, que consiste en entregar cajas de vasos en el almacén municipal, y el ayuntamiento descubre en la primera noche de fiestas que nadie había previsto quién recoge, quién lava y quién repone. Este artículo recoge lo que hemos visto funcionar.
Lo primero: qué está contratando realmente
Hay tres objetos de contrato distintos y conviene no confundirlos, porque el precio y las obligaciones cambian por completo:
- Suministro de vasos. El proveedor entrega unidades. La operación es del ayuntamiento o del concesionario de barras.
- Suministro con servicio de retorno. Además de los vasos, el proveedor monta puntos de devolución con personal durante el evento.
- Servicio integral. Incluye lavado industrial, reposición durante el evento, trazabilidad e informe de cierre. El ayuntamiento no toca un vaso.
La mayoría de los problemas nacen de pedir el primero esperando el tercero.
Las cláusulas que no pueden faltar
Ratio de vasos por asistente y por día
Sin esto, cada licitador calcula lo que quiere y las ofertas no son comparables. Conviene fijar el criterio en el pliego, por ejemplo un vaso por cada tres consumiciones previstas, y dejar que el licitador justifique su número.
Puntos de retorno: cuántos, dónde y con qué personal
Es la cláusula que más impacto tiene en el resultado. Nuestros datos de 2026 son contundentes: los puntos centrales de recogida concentran alrededor del 71% de todo lo que se devuelve. Un pliego que no los exija está dejando fuera la parte del sistema que de verdad recupera vasos.
Qué pasa con los vasos no devueltos
Hay que decidir y escribirlo: si se repone durante el evento, con qué stock de seguridad, y quién asume el coste de las unidades que el público se lleva a casa. Con sistema de fianza, esa parte suele quedar cubierta por el depósito no reclamado.
Lavado: dónde, con qué protocolo y con qué acreditación
Exigir lavado industrial con registro sanitario, y precisar si se hace en planta o in situ. En eventos grandes con rotación alta, el lavado durante el evento deja de ser un lujo: en MADO 2026 hubo que relavar 1.800 vasos del formato grande sobre la marcha porque se agotó el stock.
Informe de cierre con datos verificables
Entregados, usados, recogidos, no devueltos, desglose por caseta y estimación de plástico evitado. Es lo que permite justificar la inversión y planificar la edición siguiente. Pedirlo en el pliego cuesta una línea y cambia la relación con el proveedor.
Criterios de adjudicación que evitan sustos
Si el precio pesa el 100%, gana quien menos servicio dé. Una distribución razonable reparte la puntuación entre precio, solvencia técnica acreditada con eventos similares, plan de operación con plano de puntos de retorno, capacidad de lavado y compromiso de tasa de recuperación con su método de medición.
Sobre ese último punto, una advertencia: desconfíe de quien garantice porcentajes altísimos sin conocer el recinto. La recuperación depende sobre todo de cómo esté montado el evento, y varía mucho entre un recinto ferial cerrado y unas fiestas en calle abierta.
Ocho errores que se repiten
- Contratar solo suministro y descubrir tarde que nadie opera el retorno.
- No fijar el ratio de vasos, con ofertas incomparables entre sí.
- Olvidar los puntos de retorno y confiar la devolución a las barras.
- No exigir acreditación sanitaria del lavado.
- Dejar sin definir quién paga las unidades no devueltas.
- No pedir informe de cierre, y quedarse sin datos para el año siguiente.
- Ignorar al concesionario de barras, que es quien ejecuta en la práctica.
- Publicar el pliego con dos semanas de margen sobre las fiestas: la personalización necesita tiempo de producción.
Plazos reales
Un vaso personalizado necesita prueba de impresión, aprobación y producción. Contando la tramitación administrativa, lo prudente es tener el contrato cerrado con dos meses de antelación. Los vasos sin personalizar se resuelven en días, pero se pierde el mayor activo de comunicación que tiene el sistema: un objeto con el escudo del municipio que la gente se lleva a casa.
En la sección de herramientas de esta web hay un generador de pliegos que produce un borrador con las cláusulas descritas aquí, adaptado al tipo de evento y al volumen previsto. No sustituye a la revisión jurídica del ayuntamiento.


