Entre un 2 y un 3 % del presupuesto de una boda se va en detalles para los invitados: entre dos y diez euros por cabeza. Abanicos, puros, botes de miel, jabones. Cosas que se reparten en la mesa, se agradecen de verdad, y que un mes después nadie sabe dónde están.

No es culpa de nadie. Es que la mayoría de los detalles de boda están pensados para el momento en que se entregan, no para después. Funcionan durante treinta segundos y luego tienen que encontrar un sitio en una casa que no los esperaba.

La idea es sencilla

Un vaso reutilizable con vuestros nombres y la fecha, que los invitados usan esa misma noche en el cóctel y en la barra, y que se llevan a casa cuando se van.

Tiene una virtud que ningún otro detalle tiene: se prueba delante de vosotros. No es un objeto que se entrega y se guarda, es el vaso en el que se está bebiendo cuando suena la canción que habéis elegido. Y cuando alguien lo saca del armario tres años después para una barbacoa, la fecha sigue ahí.

Lo que sustituye

En una boda el plástico de un solo uso aparece en dos sitios: el cóctel, que se toma de pie y casi siempre fuera, y la barra libre. El banquete no, porque en la mesa se sirve con la cristalería de la finca. Una boda de ciento veinte invitados con cóctel y cuatro horas de barra ronda las seiscientas bebidas, que son seiscientos vasos de usar y tirar: unos tres kilos y medio de plástico que acaban en una bolsa de basura a las cuatro de la mañana.

Con vasos reutilizables, ese plástico simplemente no existe. No es una cifra para salir en el telediario, pero es la vuestra, y no hay ninguna razón para generarla.

Cuánto cuesta y cuántos hacen falta

Depende de cuántos seáis, de si hay cóctel y de cuántas horas aguante la barra. Hemos hecho una calculadora que lo dice en diez segundos: pone los invitados, marca los momentos y te dice cuántos vasos hacen falta, de qué tamaño y qué cuestan, lisos o grabados.

Para que os hagáis una idea: una boda de ciento veinte invitados necesita unos ciento cincuenta vasos. Es menos de lo que la gente espera, porque los vasos no se tiran después de cada copa.

Aquí no hay fianza

Conviene decirlo porque en las fiestas de pueblo se hace al revés. Allí cada vaso lleva un euro de depósito que se devuelve al entregarlo, y funciona: hay miles de desconocidos y nadie recoge. En una boda eso no tiene ningún sentido. Pedirle un euro a alguien que ha venido con traje y con regalo rompe la lógica del evento.

Así que el coste del vaso va dentro del presupuesto, como las servilletas o las flores, y no se le traslada a nadie. Y no hace falta montar ningún circuito de retorno: con ciento cincuenta invitados y una barra, los vasos se recogen solos al final de la noche. Lo contamos con más detalle en este otro artículo.

Dos formas de hacerlo

Los compráis y ya está. Llegan grabados, se ponen en la barra y cada invitado se lleva el suyo. Es lo más sencillo y lo que convierte el vaso en el detalle.

O nos encargamos nosotros. Los llevamos, se lavan durante la celebración para que siempre haya limpios, y los recogemos al terminar. Hacen falta bastantes menos vasos, pero entonces no se los lleva nadie: es la opción de quien quiere el vaso por lo que evita, no por lo que regala.

Las dos son razonables y la calculadora os da las dos cifras. La primera suele salir a cuenta cuando el vaso va a ser el detalle; la segunda, cuando la boda es grande y lo que pesa es la logística.

Lo que no os vamos a vender

Si sois cincuenta en una finca que ya sirve todo en cristal, el vaso reutilizable no aporta gran cosa: el cristal ya es reutilizable y además es más bonito. Esto tiene sentido cuando la alternativa real es el plástico, que es casi siempre que hay barra de pie, zona de baile o exterior.

Y si lo que buscáis es un detalle que impresione nada más verlo, hay cosas que impresionan más. El vaso no gana por la primera impresión: gana a los tres años, cuando sigue en el armario.

La calculadora de la boda sin residuos os dice en diez segundos cuántos vasos hacen falta y qué cuestan. Si preferís contarlo por WhatsApp, el botón verde de esta página va directo.